
Hasta el momento, todo el tránsito rodado que accede al poblado se ha visto obligado a circular por el entramado estrecho de los viales de San Isidro, “lo que impide que los autobuses del servicio urbano puedan circular, dada la poca maniobrabilidad que permite el entorno” ha explicado el alcalde Juan José Medina. Este problema presenta otro efecto secundario, ya que obliga a los habitantes de San Isidro a cruzar la carretera CV-315, cada vez que utilizan el servicio del autobús municipal. Así, con la próxima habilitación del nuevo vial, los autobuses, vehículos de emergencia y de extinción de incendios, además de otros vehículos pesados, tendrán un acceso directo a todo el núcleo urbano de San Isidro.
Esta intervención, sumada a las obras en la rotonda norte que realizó la Diputación Provincial para acceder tanto al polígono industrial como a los barrios de El Pilar y Las Torres, permite una óptima conexión con el barrio tanto por la zona norte como por la sur.
Otra de las intervenciones que contempla el proyecto ha sido la creación de una zona de juegos infantiles, situada en la parte norte del barrio. El nuevo espacio alberga suelo de caucho para amortiguar el impacto de las caídas, garantizando la seguridad en los menores. Cabe destacar que para ambas actuaciones se contempla un presupuesto que supera los 83.000 euros y se estima que en las próximas semanas el vial ya sea accesible.




